RESTAURACIÓN DE UN GLOBO CELESTE

DE DELAMARCHE


Los globos, fabricados habitualmente en parejas - terrestre y celeste - son las piezas cartográficas más refinadas, ya que añaden a la exactitud de las mediciones geográficas y astronómicas la perfección de una pequeña escultura mecánica. La complicada construcción de estas esferas y su destino erudito las convertía en posesiones de lujo comprendidas por unos pocos sabios. Actualmente es esencial que su restauración y conservación respeten tanto su sentido científico y técnico como su integridad estética.

La casa editorial geográfica Maison Delamarche estuvo activa en París primero bajo la dirección del geógrafo Charles François Delamarche (1740-1811), y después de su hijo Félix Delamarche. Una inscripción en el Hemisferio Sur del Globo indica: "Globo celeste adoptado por la Universidad, construido por Delamarche, París, calle Serpente 25", además de: "Las posiciones de las Estrellas se han calculado para el 1 de enero de 1850". El hecho de que los textos del globo estén redactados en castellano nos induce a suponer que fue construido en la primera mitad del siglo XIX para una institución española.

La pieza consiste en una esfera con dos anillos - Horizonte y Meridiano - sobre una peana. El anillo Horario se ha perdido. Su altura total es de 57 cm. La estructura del globo es una esfera de cartón enteramente recubierta de estuco sobre el cual se pegaron 12 husos completos y dos casquetes polares de papel impreso. Cada huso de papel cubre un área de tres franjas meridianas. La superficie está protegida por un barniz. La estructura de los dos anillos es del mismo tipo: estuco sobre cartón cubierto de papel barnizado. El anillo Meridiano señala los grados de altura de los Polos; el anillo del Horizonte, en el que están representados los meses del año, los puntos cardinales y los signos zodiacales, se sostiene por cuatro brazos de cartón que, partiendo de la peana de madera torneada, señalan la altitud y latitud de los principales puntos geográficos.

El deterioro principal de la pieza radicaba en una pérdida de materia en las tres cuartas partes de la línea del Ecuador, pérdida que llegaba a tener hasta 2 cm. de anchura. La falta de equilibrio entre el globo y los anillos había causado la permanente abrasión de esta zona contra el borde interno del anillo del Horizonte, y un desafortunado intento de restauración anterior, en la segunda mitad del s.XX, agravó su estado. La grieta abierta en el cartón se encoló con un adhesivo de base vinílica dificilmente reversible, tanto por su composición como por el exceso con que se aplicó, sin intentar corregir los golpes y desniveles, sino rellenándolos con yeso hasta cubrir partes intactas del original. También en los dos Polos, y especialmente en el Polo Norte, se apreciaban partes deterioradas, desde una ligera exfoliación del papel hasta su pérdida total y la aparición del estuco. El barniz que cubría la totalidad de la esfera había amarilleado por efecto de la oxidación y estaba cubierto por una gran capa de suciedad.

El anillo Meridiano se encontraba separado de la esfera, con evidente riesgo de perderse. La pintura roja de los cantos se había erosionado tanto en el borde interno como en el externo, así como el barniz, oxidado y sucio. En algunos puntos se había perdido papel, estuco y cartón. Además de compartir estas mismas alteraciones, el anillo del Horizonte estaba partido en los dos puntos donde lo atraviesa el anillo Meridiano - meses de Junio y Diciembre. Durante un proceso de intervención anterior se clavó una chapa metálica en el anillo del Horizonte con el fin de sujetar los dos extremos rotos del mes de Diciembre; por el mismo procedimiento una pieza de madera sujetaba el anillo en la parte opuesta. El cartón estaba totalmente deformado y el anillo había perdido su horizontalidad.

El primer paso en el proceso de restauración del globo consistió en la eliminación de los elementos añadidos en la intervención anterior. El estuco se eliminó por procedimientos mecánicos, así como el adhesivo vinílico, reblandecido previamente con disolvente en papetas. El objetivo de esta primera limpieza era localizar la gran fractura de la línea del Ecuador y recuperar la curvatura original de la esfera. Efectuamos así mismo una limpieza completa de la superficie, eliminando el barniz oxidado y la suciedad con diferentes proporciones de agua y alcohol etílico. El papel conservaba su color azul original allí donde la capa de barniz se mantuvo intacta, mientras que había absorbido de forma irreversible la suciedad allí donde la protección estaba dañada.

Una vez recuperada la forma esférica del cartón rellenamos las grietas con estuco a base de colas naturales aplicado en capas finas y lo lijamos para dejarlo al mismo nivel que el estuco original. Injertamos papel japonés teñido en dos tonos sobre la capa de estuco, en primer lugar porque es lo que corresponde a la estructura original de la pieza y en segundo lugar porque facilitamos así la reversibilidad de la reintegración cromática. Como protección final de la superficie utilizamos un barniz acrílico, reversible en alcoholes y disolventes cetónicos.

En los dos anillos seguimos un procedimiento similar, que consistió en primer lugar en la eliminación del yeso, los clavos, el adhesivo vinílico y las piezas de metal y de madera que sujetaban las dos mitades del anillo del Horizonte. Limpiamos también el barniz y algunos restos de adhesivo de origen animal, controlando la humedad ya que el pigmento rojo de los bordes era sumamente soluble. Unimos los dos puntos de Junio y Diciembre con láminas de cartón insertadas en un cajeado previo, para que el grosor del anillo no aumentara, y los cubrimos con estuco, papel y barniz. Corregimos las deformaciones del anillo del Horizonte y de los cuatro brazos que lo sostienen con humedad controlada y pesos suaves sobre el cartón. En el anillo Meridiano la mayor dificultad consistió en unirlo a la esfera, insertando los dos pivotes que sobresalen de los Polos, para lo cual fue necesario cortar el anillo al menos en un punto; escogimos el Polo Antártico porque es el que presentaba un mayor deterioro. Una vez empujado el pivote dentro del corte unimos las dos mitades con cartón, igual que habíamos hecho en el anillo del Horizonte.