ANTE LA OPINIÓN Y ANTE LA HISTORIA. EL ALMIRANTE MONTOJO.

En nuestra librería destaca por su rareza el libro Ante la opinión y ante la historia. El almirante Montojo, publicado en Madrid en el año 1900 por la librería de Fernando Fe y dedicado por el propio almirante Patricio Montojo y Pasarón.

Este almirante de la Marina Española nació en 1839 en una de las más importantes familias de marinos de los siglos XIX y XX. Tras una carrera brillante y habiendo sido propuesto para la Gran Cruz de la Reina Isabel la Católica y para la Gran Cruz de la Reina María Cristina, Montojo fue nombrado contraalmirante y Comandante General de todos los puertos de Filipinas. El 1 de mayo de 1898 las fuerzas navales estadounidenses, bajo las órdenes del comodoro George Dewey, vencieron a la Flota Española del Pacífico en Cavite, en la bahía de Manila, batalla que fue decisiva en la guerra hispano-americana. En septiembre de 1898, Montojo fue relevado de sus deberes y se le ordenó comparecer ante un Tribunal Militar. En su defensa el almirante Montojo alegó que la destrucción de la escuadra y la pérdida de vidas humanas hubiera sido mayor en el puerto de Subic que en Cavite, por encontrarse aquél sin defensa ninguna, y que el desastre en definitiva se debió a la superioridad técnica y numérica de los navíos americanos. El almirante Dewey apoyó en una misiva personal la defensa de Montojo. A pesar de ello, en marzo de 1899 fue juzgado y encarcelado y, aunque posteriormente absuelto, fue dado de baja de la Fuerza Naval Española. Ante la opinión y ante la historia es el relato de aquellos hechos y una justificación de la actuación de Montojo firmada por C. P., iniciales que corresponden, según D. José María de Jaime y Lorén en su estudio Aragón en Filipinas, a Carlos Peñaranda y Escudero (1848-1908), escritor, periodista y funcionario público cofundador en Filipinas del periódico liberal "La Opinión".

Esta casa adquirió el ejemplar en rústica, con la costura rota y con la lomera en mal estado. Debido al valor de la obra y para garantizar su protección lo encuadernamos en plena piel respetando las cubiertas originales y conservando los cortes del papel intactos. Las puntas de la cubierta original delantera presentaban unas pequeñas pérdidas que fueron cuidadosamente restauradas.

Esta obra figura en los fondos de las bibliotecas estatales españolas - Bibliotecas del Ministerio de Defensa y Biblioteca Nacional - pero no existen ejemplares a la venta.